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Pequeños, mayores y más mayores…

Sí sí, éstos de la foto son nuestros cuatro campeones de 4-5 años. Estos cuatro niños, sin empeñarse, sin enterarse, sin proponérselo nos están brindando todo un catálogo de elementos y argumentos que toda actividad deportiva necesita tener para ser realmente formativa. Ahí van algunos ejemplos fruto de la mera observación:

  • Exprimen lo que les queda de energía del día con una sonrisa
  • Esperan el día de entreno con ilusión
  • Buscan y aceptan la complicidad de los mayores para manejarse por los vestuarios
  • Salen al campo a la carrera
  • Buscan miradas cómplices de los papás desde la grada
  • No esperan al fin de semana para disfrutar del entreno de hoy, no les hace falta
  • Explican lo que han hecho a sus padres con pocas o ninguna reserva…

Podríamos seguir… y eso solo compartiendo un rato con ellos. A saber lo que comparten en su casa o el colegio….

A pesar de llevar muchos años en el mundo de la educación, uno ha de tragar saliva cuando se hace consciente de la dimensión y de la importancia que los educadores tenemos en la vida de las personas, especialmente en las etapas de educación infantil y primaria.

Desde este tipo de programas, como nuestra propuesta del SNK Center, el desafío consiste en convertir una actividad de ocio en un espacio donde no se pueda evitar aprender. Se trata de crear las condiciones para que el niño transite por esas situaciones que le hagan crecer como persona. En el deporte, en este caso el fútbol, sin duda hemos encontrado un aliado.

Este diseño formativo es mucho más efectivo si se construye con la co-responsabilidad de las familias.

La participación guiada de éstas añade calidad al programa y, por cierto, en su decisión y elección está el primer paso de lo que ocurra después; dicho de otra forma, son los padres quienes acaban decidiendo la actividad que realiza su hijo.

En coherencia con estas ideas, escuchábamos a Maite, una mamá del SNK (aquí podéis escuchar la entrevista de ua1.cat), compartir sus sensaciones respecto a nuestra propuesta y… con una sonrisa de satisfacción podemos intuir que vamos bien; pero sobre todo, podemos decir que nos ayudan a aprender. Por eso, seguiremos pulsando la opinión de las familias, y con ellas tomaremos decisiones pensando en lo que importa: la formación de los niños.

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